Publicado en Septiembre, 2012. La playa de Madrid.——————————————————————————–

Siempre es una buena noticia que abran una librería nueva.

La Central es una cadena de librerías bien conocida, que tienen en Madrid la librería del Reina Sofía y la de la Fundación Mapfre. Esta nueva librería será la primera absolutamente individual. Una gran librería, de varias plantas, con unos 85.000 volúmenes, y en pleno centro -en la Plaza de Callao- que se apresta a competir con los grandes leones: El Corte Inglés, la FNAC y la Casa del Libro. ¿Qué aporta esta librería al panorama lector de Madrid? No es un espacio tan descaradamente comercial como El Corte Inglés o la Fnac. El punto más fuerte de La Central son sus libreros.

La nueva Central de Callao es un espacio muy interesante, planteado para pasar buenos ratos y con unos libreros estupendos.

Conste que preferimos comprar libros en una de las muchas librerías pequeñas e independientes que hay en la ciudad. Aquí en La Playa de Madrid hemos reseñado muchas de ellas: La Buena Vida-la de Trueba, escenario de rodajes, La Fugitiva -un café al lado de la Filmoteca, El Molar-un espacio amable en La Latina, Tipos Infames -la más canalla: libros y vinos , Arrebato -un gran clásico del segunda mano, Tres Rosas Amarillas -especializada en relatos, son encantadores, o La Casquería -un puesto de libros al peso de El Mercado de San Fernando. También hemos montado nuestra propia librería digital -mmm.

Lo que le da puntos a La Central, para un amante de los libros, es el proceso de selección de los libreros: es muy cuidadoso, todos son expertos en sus materias. Además, y ésto lo sabemos de buena tinta, están a gusto con su trabajo, con buen ambiente entre ellos. Muy distinto al personal desganado de las grandes superficies, del estilo El Corte Inglés, que les da igual colarte un truño. Quienes crearon la Central madre, en la calle Mallorca de Barcelona, eran libreros. El origen de La Central es perfectamente honesto y hasta con algo de Cenicienta: tres libreros -Antonio Ramírez, Marta Ramoneda y María Isabel Girao- montaron un negocio que ha ido creciendo por su buen hacer. Ahora comentan con transparencia quien ha sido su último inversor, el que les ha permitido una apuesta tan grande: El grupo editorial italiano Feltrinelli. Sea como sea, La Central de Madrid centro está viviendo su momentazo. Está recién estrenada, huele a madera, y los madrileños estamos encantados, como con un juguete nuevo…

Nos hemos hecho un recorrido completo por sus tres plantas. Aquí te lo contamos todo en un fotoreportaje TOTAL -cual revista del corazón en mansión de famoso. Las fotografías son del día de la inauguración:

El Edificio. Un palacio restaurado.

Volando, volando, subimos a la altura del tejado y vemos un plano general: El edificio es uno de esos palacios burgueses que honran Madrid, huella de grandes familias del XIX, como el que alberga el Museo Romántico o el Palacio de Fernán Nuñez -Ayer hablábamos con Ginferno, sobre lo lindo que sería un festival de conciertos en los palacios madrileños. Pero volvamos a este palacio, en la calle Postigo de San Martín. El edificio ha sido restaurado por un arquitecto aragonés, Ricardo Marco, y el equipo de Miguel Sal, un arquitecto experto en proyectar librerías -más de 55. Buceando por internet he encontrado dos palabras del arquitecto Ricardo Marco, que definen muy bien el concepto de la restauración: Espacio y Tiempo. Espacio definido a partir de la luz, y Tiempo a partir del recorrido: romper la visita integral del edificio en una sucesión de secuencias.

Efectivamente, el edificio se recorre secuencialmente, por las escaleras -nada de ascensor, amigos. Peldaños de madera, suavizados por los pasos de antiguos habitantes -mmm quizá haya fantasmas. Cada piso, rodea el Patio central, y a veces el visitante se topa con habitaciones inesperadas, lo que da una sensación de laberinto. Peldaños y libros se van fundiendo con facilidad, como si entrásemos en un dibujo de Escher o en un cuento de Borges.

Todo el edificio tiene cierto aire a divertimento. Empezando por el tejado, un primer ¡oh! se debe al cimborrio de la capilla, que asoma bajo el cristal. Es como un guiño. La cubierta de cristal, convierte el antiguo patio de carruajes en un atrio, como el que recibía a los invitados en tiempos de los romanos. De ahí el ciprés -que otrora no tenía asociaciones lúgubres sino que significaba hospitalidad, bienvenida.

Todas las plantas se articulan alrededor del patio/atrio, y sus paredes decoradas con letras en relieve.

La Planta Alta: En la cabeza está la razón.

En la planta 2, la de arriba del todo, están Filosofía, Historia, Ciencias Sociales, Arte, Música, Cine… La clasificación de los libros  auna distintos criterios. Está la clasificación convencional, por autor, pero también recorridos dispersos, por recomendación del librero.  Los propios libreros montan mesas y mini-escaparates temáticos, que agrupan libros sacados de muchas secciones distintas :de ensayo, narrativa, arte… Algunos ejemplos: “Londres”, “Carril bici”, “Iguales-desiguales”, “Literatura y locura”.

Otro criterio curioso son los idiomas. Es un tema importante, porque  con esa situación en el centro reciben mucho turista. Solamente en la sección de narrativa -primera planta, están separados por idiomas: Narrativa francesa en francés, narrativa inglesa en inglés… En el resto, los distintos idiomas están mezclados con ediciones traducidas, indistintamente. La sección de filosofía, por ejemplo, mezcla libros traducidos con otros en original: Barthes en francés, Žižek en inglés etc. Ya se sabe que en filosofía y en poesía es especialmente crucial leer en el idioma de origen -o al menos ediciones bilingues, como  un Timeo, de Abada traducido por Jose María Zamora que hemos avistado por allí.

La sección de arte y gráfica, que las otras dos sedes de la Central en Madrid era emblemática por estar ambas adscritas a museos –Reina Sofía y Fundación Mapfre, no está mal, pero tiene aquí menor calado. Para arte, mejor la Central del Reina. De la sección de historia presumen mucho: dicen los que saben que es muy potente.

Según vas bajando todo empieza a ser más lúdico. Como en el cuerpo platónico: arriba está la razón, y se va bajando hacia las pasiones.

La Primera Planta. En el pecho está la voluntad, el valor.

La Planta 1 tiene la sección de objetos: monerías y caprichos mínimos. Esta sección me despierta dudas… A los creadores de esta nueva sede de La Central también se las habrá despertado, porque el punto estaba en separase del espectro consumista de las grandes librerías. En su folleto los citan como “objetos de diseño singular, siempre relacionados con el libro en un sentido amplio”. Macramé ideológico, le llamaría yo a ésto. Como fruslerías son encantadoras, eso sí.

En esta Primera planta están Narrativa -con idiomas:en francés, en inglés etc, cómic -buena selección-, poesía -una habitación agradable, cuya tranquilidad se agradece-, e infantil. Para la sección infantil han mimado la zona más linda del edificio, la antigua capilla: con cúpula y techos decorados con pinturas murales, de ángeles o de temas campestres -¿acaso vi perros de caza?. Y dos silloncitos rojos.

Los lectores adultos también tienen zona para sentarse a leer, una habitación aislada. La librería entera estaba llenísima de lectores curiosos, un completo éxito de público, y en contraste la zona de lectura es un remanso, y prácticamente estaba vacía. Habrá que ficharla.

La Planta baja. En el vientre están las pasiones.

El descenso por las escaleras continúa siendo bastante platónico, si uno entiende como bajas pasiones el fútbol y el buen comer.

Bajamos escaleras hasta la Planta 0, a pie de calle. Aquí está, escondido bajo la escalera, el rincón más jugón. Un futbolín que han montado los de Negocios Raros y Alegría Industries. Hasta adquiere sentido literario, cuando te aproximas a la zona de revistas y te encuentras con Panenka, esa curiosísima revista independiente de “El fútbol que se lee”. Por revistas underground que no sea, Vacaciones en Polonia, por ejemplo. Es de agradecer tan breve pero exquisita selección. Quizá un poco más de territorio fanzine no estaría mal. Me gustó el tablón “los lectores recomiendan”, donde los lectores pinchan títulos de libros que les han gustado.

La planta baja alberga un gran Bistró. Dirigido por los fundadores de dos firmas de Barcelona, Xocoa y Demasié: Marc y Miguel Escursell.  Si ustedes conocen Xocoa Madrid sabrán que aquí lo hay que probar es la reposteríachocolate blanco, negro e imposible. He probado algunos bocaditos deliciosos, merecen la fama que tienen.

Un buen lugar para un café a media mañana, se está muy tranquilo y normalmente se ven caras conocidas, lo que siempre tiene su gracia: algún actor de teatro, algún escritor…

También se puede almorzar, en plan hamburguesas y ensaladas de calidad, que aun no he catado pero prometen. De precios, no especialmente caro -platos como a 8€, tartas a 4,25, tostas a 2,50.

La Planta subterránea (planta -1). Bajo el vientre está el deseo, lo prohibido.

Sí, bajo el suelo, en la planta -1, donde el infierno y las más bajas pasiones, está El Garito. Es una cripta de ladrillo.

Antes hablábamos de los palacios de Madrid, pero esta cripta nos trae a la memoria esa ciudad subterránea que todos sabemos que existe desde que Edgar neville rodó la Torre de los Siete Jorobados. Túneles que concectan nuestra ciudad por debajo, pícaros monasterios entre sí, el palacio real con otros edificios, etc -Por cierto, la Central tiene una buena selección sobre este Madrid tremebundo.

La calle Postigo de San Martín, donde está el edificio, toma su nombre de un arrabal extramuros, es decir, una barriada que quedaba fuera de las murallas, allá por el siglo XII. De ahí la palabra Postigo o puerta, pues era una entrada a la muralla de la ciudad.  Y mucho antes, en el siglo XI, cuando Madrid era una fortaleza mora, San Martín, fue un monasterio de monjes benedictinos cluniacenses, que acompañaban a Alfonso VI en la conquista de Madrid. No todo el mundo recuerda que Madrid empezó como una medina musulmana fortificada, y que los cristianos la invadieron. Pero ahí están los nombres, que nunca son inocentes, para recordarnos la historia: La puerta de San Martín.

El Garito

Abre aun cuando la librería cierra, hasta la madrugada.
Les acaba de salir un competidor en Callao, el nuevo ‘Espacio Gourmet’ de El Corte Inglés, que también cierra más tarde que el centro comercial, a las doce de la noche. La verdad es que no puede competir en cuanto a buen gusto, pero sí en cuanto a sus increibles vistas.

El Garito juega a lo contrario: a explorar el centro de la tierra. Es una cueva que sirvió como almacen de tabaco, en los tiempos cubanos del edificio (pertenció a la Primera Legación Internacional de la Cuba Independiente).

Pretenden liarla parda con actividades, y desde luego en La Playa de Madrid daremos buena cuenta de lo que allí se monte.

Librería La Central de Callao,
Postigo de San Martín 8

Horario:
La librería
L-S 9,30-22 h. Domingos 10-22h.
Bistró L-X 9,00-1 h. J-S 9,00-2 h. Domingos 10-22h.
El garito X-S 20,00-2 h

Precio: El de un buen libro al que le tengas ganas. O chocolate, o copas o….

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